Una clínica bajo investigación por su presunta relación con muertes de pacientes en Sonora habría extendido sus operaciones más allá de Hermosillo, incluyendo atención en Ciudad Obregón.
De acuerdo con testimonios recabados, el médico acudía a esta ciudad de manera periódica aproximadamente cada dos semanas para atender a pacientes en un punto ubicado sobre la calle Zacatecas, entre Guerrero e Hidalgo.
En ese lugar se realizaban procedimientos que incluían la extracción de sangre, su procesamiento para separar componentes como el plasma y posteriormente la aplicación en forma de “sueros”. Estas prácticas actualmente están siendo investigadas tras los casos graves registrados en la entidad.
Además de Ciudad Obregón, el mismo esquema habría sido implementado en otras ciudades como Guaymas, Navojoa y Los Mochis, lo que podría ampliar el número de personas atendidas bajo este método.
Autoridades de salud informaron que el material asegurado en la clínica fue enviado a instancias federales para su análisis, con el objetivo de determinar qué sustancia provocó las afectaciones.
Según el secretario de Salud en Sonora, José Luis Alomía, los sueros eran preparados directamente por el médico tratante con base en su propio diagnóstico, por lo que su composición variaba en cada caso.






