Así arranca el comunicado en el que Dolores Huerta, líder histórica del movimiento por los derechos civiles de los latinos en Estados Unidos, reconoce que fue víctima de abusos sexuales de su compañero de lucha, el icónico César Chávez.
La publicación reacciona a una investigación de The New York Times hecha pública este miércoles y que apunta a que Chávez, cofundador del mayor sindicato de campesinos en el país, la Unión de Trabajadores Campesinos (United Farm Workers, UFW, por sus siglas en inglés), habría manipulado y abusado de mujeres jóvenes y menores del entorno del movimiento que lideró desde los años 60 hasta su muerte en 1993.
En su indagación, el diario recopila las acusaciones de varias mujeres, ya adultas, que callaron los abusos que sufrieron de niñas durante décadas, por vergüenza, pero también por miedo a alzar la voz contra una figura emblemática para la comunidad latina.
«Tengo casi 96 años y durante los últimos 60 he guardado un secreto porque creí que exponiendo la verdad dañaría al movimiento de los campesinos por el que he luchado toda mi vida», reconoce, con esa misma lógica, la propia Huerta, quien sigue hoy al frente del sindicato.
«Ya había experimentado abuso y violencia sexual antes, y me convencí a mí misma de que estos eran incidentes que debía soportar sola y en secreto», prosigue la sindicalista, quien asegura que se quedó embarazada tras dos encuentros sexuales forzados con Chávez.

«Elegí mantener mis embarazos en secreto y, después de que los niños nacieron, arreglé para que fueran criados por otras familias que pudieran darles vidas estables».
Las alegaciones han provocado la indignación pública por parte de líderes electos y un llamado a realizar un escrutinio más a fondo de una figura tras la cual se han bautizado calles y parques e incluso un feriado conmemorativo.
«Embaucador y manipulador»
Las mujeres cuyo testimonio recoge The New York Times describen a un Chávez poderoso, embaucador y manipulador.
Según una de ellas, el líder sindical empezó con los abusos cuando ella apenas tenía 13 años, y siguió haciéndolo durante cuatro años más, entre 1972 y 1977.
La segunda mujer denuncia que tenía 15 años cuando Chávez la violó en un motel en el que se estaban quedando durante las marchas con las que recorrieron California.
Sin embargo, ambas aseguran que fueron «embaucadas» desde mucho antes, desde los 8 u 9 años.
«Hizo muy bien su labor de manipulación. Deberían darle un premio de la Academia por todo lo que hizo», subraya una de las denunciantes, quien reconoce que en aquel entonces llegó a tenerle «cariño».
De acuerdo a lo que reporta The New York Times, a partir de aquellas experiencias y en los años posteriores ambas mujeres lidiaron con depresión, ataques de pánico y abuso de sustancias.
Por su parte, Huerta contó que tuvo dos encuentros sexuales con Chávez.
Según dice en su declaración, la primera vez fue «manipulada y presionada para tener relaciones sexuales con él» y sintió que no podía decir nada porque él era su jefe y el líder de un movimiento al que ella estaba dedicada.
De acuerdo a lo que le contó a The New York Times, ocurrió en un viñedo de Delano (California) en 1966.
«La segunda vez fui obligada, contra de mi voluntad, y en un entorno donde me sentía atrapada», dice su declaración.
En ambas, señala, quedó embarazada.
«Profundamente preocupantes»
Ya desde el martes se supo de la existencia de unas denuncias, sin que se conociera su naturaleza, pero que la UFW describió como «profundamente preocupantes» y «devastadoras» contra Chávez.
Ante ello, la UFW adelantó que no participaría en ningún evento del 31 de marzo para conmemorar el nacimiento del sindicalista por ser «incompatibles con los valores» de la organización.
Asimismo, invitó a quienes «deseen compartir sus experiencias de daño, identificar sus impactos y necesidades actuales y, si así lo desean, participar en un proceso colectivo para desarrollar mecanismos de reparación y rendición de cuentas».
Por su parte, la Fundación César Chávez dijo sentirse «profundamente sorprendida y entristecida» por las «preocupantes denuncias».
Según la investigación de The New York Times, antiguos miembros del movimiento y varios parientes de Chávez habrían estado al tanto de las acusaciones de conducta sexual indebida durante años.

Con información de AGENCIAS.






