Cada año puede haber entre dos y cinco eclipses solares, pero lo típico es que haya dos. Este será el caso del 2026, cuando tendremos dos eclipses solares. El primero ocurrirá el 17 de febrero y será anular, o sea que, por los cambios periódicos en las distancias entre el Sol, la Luna y la Tierra, la Luna no alcanzará a tapar todo el Sol y quedará visible un angosto anillo de luz. El segundo, que sucederá el 12 de agosto, será total: uno de los espectáculos más portentosos de la naturaleza.
Desafortunadamente, ninguno será visible desde México, ni siquiera como eclipse parcial. El eclipse anular del 17 de febrero solo se verá desde la parte más sureña del globo, la Antártida, y muy poca gente lo verá. Como eclipse parcial (con la Luna dando un mordisco a la cara del Sol) se podrá apreciar desde el sur de África y el sur de América. El eclipse total del 12 de agosto se verá, en contraste, desde el norte de la Tierra.
Los eclipses de Luna están relacionados con los de Sol: siempre ocurren aproximadamente dos semanas antes o después de los solares. En efecto, en 2026 habrá dos eclipses lunares, el primero en la noche del 2 al 3 de marzo, será total; el segundo, en la noche del 27 al 28 de agosto, será parcial. Los eclipses lunares son menos espectaculares que los de Sol; a cambio, pueden ser vistos por un enorme número de personas. Por su parte, para apreciar un eclipse total de Sol plenamente, es necesario estar en la banda de oscuridad que solo tiene típicamente unos cientos de kilómetros de ancho y recorre parte de la superficie terrestre; además, se necesita trasladarse a través del mundo.

De los dos eclipses lunares de 2026, el total del 2 al 3 de marzo será visible antes de la salida del Sol el 3 de marzo desde todo México. El parcial será visto desde todo nuestro país en la noche del 27 de agosto. De hecho, se le podrá apreciar desde todo el hemisferio que incluye a América, África y parte de Europa. Como en el caso de los eclipses solares, los lunares totales son más impactantes que los parciales, así que valdrá la pena esforzarse por ver el de marzo, que será el evento astronómico más importante del año para los que radicamos en México. Literalmente, miles de millones de personas podrán ver estos eclipses.
Finalmente, cada año varios cometas se acercan al Sol antes de regresar a sus lejanos afelios (el punto más lejano del Sol en su trayectoria), pero la mayoría solo son visibles con la ayuda de un telescopio o unos buenos binoculares. Para el 2026 se espera que un cometa, con el enredado nombre de C/2025 R3 (PanSTARRS), sea visible a simple vista desde mediados de abril a principios de mayo. Para México las mejores fechas serán a fines de abril; sin embargo, el brillo de los cometas es impredecible en detalle e igual nos sorprende con mucha luz o permanece por debajo de la sensibilidad del ojo humano.
Con información de AGENCIAS.






